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Beneficios del entrenamiento aeróbico

ejercicio físico

El ejercicio cardiovascular es un tipo de actividad física aeróbica.

¿Pero qué es el ejercicio cardiovascular?

Podemos definir de una manera sencilla el ejercicio cardiovascular como toda aquella actividad física que aumenta la frecuencia cardiaca al ponerse en movimiento los músculos mayores del cuerpo durante un espacio de tiempo determinado. El objetivo de la actividad aeróbica suele ser perder peso, mejorar la salud o sencillamente mantenerse en forma.

Algunos ejemplos de ejercicio cardiovascular pueden ser caminar, correr, ir en bici, nadar, o utilizar máquinas destinadas a la práctica del ejercicio aeróbico como las cintas de correr, elípticas, máquina de subir escaleras o la máquina de remo, entre otras.

El sistema cardiovascular está formado por dos componentes, el corazón y el sistema vascular, que es la sangre y los vasos sanguíneos. Es necesario hacer una pequeña reseña en este apartado sobre el corazón: el músculo más importante y vital de nuestro cuerpo. El corazón está formado por el músculo cardíaco, y a diferencia de todos los demás músculos tiene un solo núcleo con cuatro cámaras: aurícula derecha, aurícula izquierda, ventrículo derecho y ventrículo izquierdo. Podríamos extendernos mucho sobre el funcionamiento del corazón, pero uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es que el corazón tiene un control neural involuntario, es decir que nosotros no tenemos control sobre el movimiento de este músculo, si no que late automáticamente gracias a que tiene su propio marcapasos interno. Mantener una buena salud de nuestro corazón es de suma importancia, más si tenemos presente que es la principal causa de muerte en el mundo con 1,9 millones de muertes anuales, superando incluso al cáncer.

El deporte aeróbico es muy importante a la hora de perder peso: al hacer deporte cardiovascular el consumo de kilocalorías diarias aumenta y podemos llegar fácilmente al déficit calórico que nos permitirá eliminar esa grasa que nos sobra.

¿Por qué motivo el ejercicio cardiovascular activa nuestro metabolismo?

Existen una serie de respuestas inmediatas al ejercicio de resistencia aeróbica. Cuando hablamos de respuesta inmediata nos referimos a los impactos inmediatos que el deporte aeróbico tiene sobre nuestro cuerpo a nivel fisiológico. Notaremos estos efectos en los sistemas cardiovascular, respiratorio y endocrino.

Durante el ejercicio aeróbico de produce un aumento de la estimulación del corazón y por este motivo se aumenta el flujo sanguíneo en nuestro cuerpo. El motivo de que se acelere nuestro corazón al realizar deporte aeróbico es que nuestros músculos necesitan más oxigeno que en estado de reposo para funcionar correctamente, y la encargada de transportar ese oxígeno es la sangre, que es expulsada por nuestro corazón. Por lo que una de las respuestas inmediatas es el aumento de la frecuencia cardíaca, y en consecuencia el aumento del volumen sistólico, que no es otra cosa que el volumen de sangre que expulsa nuestro corazón con cada eyección. El volumen sistólico es muy importante cuando realizamos cualquier actividad física porque a mayor eyección de sangre, la cantidad de oxígeno que llega a nuestros músculos es mayor, y en consecuencia mayor será también nuestro rendimiento, gracias también al mayor flujo sanguíneo en nuestro sistema cardiovascular.

Si observamos todas estas respuestas es de suma importancia decir que el entrenamiento cardiovascular tiene que iniciarse progresivamente y que las personas no entrenadas tienen limitaciones en el sistema cardiovascular y en el sistema respiratorio que impondrán un límite en todas las respuestas fisiológicas de nuestro cuerpo.

Antes de iniciar cualquier tipo de actividad física es de suma importancia que cada individuo tenga una autorización explícita de su médico o de su cardiólogo para poder realizar ejercicio aeróbico de una manera segura.

En el apartado metabólico la práctica del ejercicio aeróbico provocará un aumento de la tasa metabólica en reposo, por lo que después de realizar deporte, en momentos de descanso, nuestro cuerpo consumirá más kilocalorías que si no practicamos ningún tipo de actividad física. En el apartado endocrino cabe destacar que durante la práctica del ejercicio cardiovascular la insulina que libera nuestro cuerpo disminuye por lo que el uso de la glucosa en sangre y de las reservas de grasa aumenta como fuente de energía para poder llevar a cabo nuestra actividad cardiovascular, por lo que también favoreceremos la pérdida tejido adiposo acumulado en nuestro cuerpo.

Con el tiempo y con entrenamientos continuados nuestro cuerpo experimentará adaptaciones permanentes como una disminución de la frecuencia cardiaca al necesitar nuestros músculos entrenados menos oxígeno para obtener un mayor rendimiento, un aumento del volumen sistólico (expulsión de sangre de nuestro corazón en cada latido) y una disminución de la presión arterial. En definitiva, nuestro corazón necesitará trabajar menos para transportar el oxígeno necesario, pero es que además con un trabajo menor nuestras prestaciones serán cada vez mayores. ¡Y todo esto ocasionará una mejora sustancial de la salud de nuestro corazón! Por lo que disminuiremos exponencialmente el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria grave. ¡Gozaremos de buena salud practicando nuestro deporte favorito! En este sentido es de suma importancia escoger aquella actividad que más nos guste. No se trata de tener la sensación de que realizar deporte es una obligación. ¡NO! Practicar una actividad física debe de ser gratificante para cualquier persona y debe de convertirse en una afición, una manera de divertirse… En definitiva, en una forma de vida… ¡que nos dará la vida!

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