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Fasciculaciones Benignas y Foam Roller

fasciculaciones benignas

Dolor causado por las Fasciculaciones Benignas

¿Cómo rebajar el dolor ocasionado por las Fasciculaciones Benignas?

Una de las cosas más molestas del síndrome de Fasciculaciones Benignas es tener músculos y articulaciones doloridos y tensos, y es que se trata de sensación muy incómoda que incluso impide hacer nuestras tareas diarias con total normalidad, algo que puede resultar muy frustrante. Esta frustración por el dolor se incrementa cuando no contamos de inmediato con algún masajista o fisioterapeuta que nos pueda ayudar, y por esa misma razón recomendamos el uso del foam roller para disminuir los dolores provocados por el Síndrome de Fasciculaciones Benignas. Os aseguramos que con un buen uso de este rodillo tanto las fasciculaciones como las molestias disminuirán considerablemente.

Si sufres el Síndrome de Fasciculaciones Benignas el Foam roller es algo que definitivamente deberías probar, tanto si únicamente tienes fasciculaciones, como si también tienes dolores, o en ambos casos, porque gracias a esta herramienta puedes hacerte un auto masaje profundo para rebajar estos síntomas de forma considerable o incluso hacer que lleguen a desaparecer.

¿Cómo se puede usar un Foam Roller?

A continuación, voy a compartirte las maneras más efectivas de cómo utilizar un foam roller. Cada una de estas técnicas están ordenadas por grupos musculares de manera que podrás poner en práctica aquella que se centre en la zona que más te afecte a ti.

Técnica para masajear tus músculos

Usar un Foam Roller es la forma más económica para que una persona pueda darse un auto masaje de tejido profundo. Al reducir la velocidad de rodar sobre varias áreas de tu cuerpo, ayudarás a romper las adherencias y el tejido cicatricial y acelerará el proceso de curación y recuperación de la zona afectada. 

Utilízalo para relajar áreas comunes de tensión, como la parte externa del muslo, los cuádriceps o la parte superior de la espalda. La manera de hacerlo es colocándote sobre el rodillo y usando el peso de tu cuerpo para rodar lentamente hacia adelante y hacia atrás sobre él. Es importante tratar de no usar los brazos como apoyo en los casos que sea posible, pero lo fundamental es que nuestro peso corporal se relaje sobre el foam roller.

La forma más efectiva de utilizar el foam roller es gracias a la respuesta natural de nuestro cuerpo a la presión. A medida que pasa sobre puntos estrechos o puntos de activación, el músculo se relaja. Para lugares especialmente estrechos, aplicar una presión constante podría funcionar mejor que rodar de un lado a otro.

Los gemelos suelen ser la zona más afectada para las personas que sufrimos el síndrome de fasciculaciones benignas. De hecho este síndrome se inicia en la mayor parte de los casos en los gemelos. Si tus gemelos están sufriendo muchas fasciculaciones o incluso dolores el foam roller te ayudará a que estos síntomas disminuyan ¿Cómo hacerlo?

Coloca el rodillo debajo de tus gemelos y apoya tus manos en la parte posterior de tu cuerpo. Utiliza el peso de tus piernas para presionar en los gemelos y realiza movimientos hacia atrás y hacia delante repetidas veces durante 60 segundos. Descansa unos instantes y vuelve a realizar la misma acción. Puedes hacer el movimiento con los dos gemelos a la vez y si sientes que tienes la suficiente energía y resistencia puedes hacerlo de uno en uno. Realiza entre 8 y 10 masajes y no sobrepases los 20 minutos como máximo por grupo muscular.

Foam Roller sobre los dos gemelos
Foam Roller sobre un gemelo

La zona de los cuádriceps es otra de las zonas más afectadas por el síndrome de fasciculaciones benignas, tanto con dolores como con fasciculaciones. Para tratar esta zona con el foam roller debes de usar la misma técnica que con los gemelos pero en lugar de estar boca arriba tienes que colocarte boca abajo. Un vez posicionado correctamente realiza de nuevo movimientos hacia a delante y hacia atrás de forma constante hasta llegar a los 60 segundos por masaje y repite siempre hasta un máximo de 8 o 10 veces. En esta zona del cuerpo puedes ir cambiando la posición de tus piernas para modificar el ángulo de masaje y tratar más bien la zona central del cuádriceps, la parte exterior (abductores) o incluso puedes masajearte los aductores si lo necesitas.

Foam Roller en cuádriceps
Foam Roller en cuádriceps
Foam Roller en abductores
Foam Roller en aductores

¿Necesitas rebajar dolores o fasciculaciones situados en cualquier parte de la espalda? Coloca el rodillo debajo de la zona a tratar y levanta las caderas del suelo. Utiliza el peso de tu cuerpo para aplicar presión en el área tensa. Aguanta hasta 60 segundos realizando pequeños movimientos hacia adelante y hacia atrás, entre 8 o 10 veces como máximo.

Foam Roller Espalda Superior
Foam Roller Espalda superior
Foam Roller espalda zona lateral

¿Te molesta la zona lumbar? Desliza el foam roller debajo de las rodillas para ayudar a aliviar un poco la presión y para ayudar a relajar los músculos de esta zona que acostumbra a darnos problemas de dolores. Aguanta hasta 60 segundos realizando pequeños movimientos hacia adelante y hacia atrás, entre 8 o 10 veces como máximo.

Foam Roller lumbar
Foam Roller zona lumbar

La suavidad de un Foam Roller lo convierte en una herramienta perfecta para poder estirar. Puedes disminuir el dolor o las fasciculaciones situados en los isquiotibiales apoyando el femoral en el rodillo, o cualquier otra zona afectada como pudieran ser los brazos.

Foam Roller en isquiotibiales
Foam Roller en femoral
Foam Roller en brazos
Foam Roller en brazos (parte interna)

También existe una gran técnica para aliviar la tensión en el cuello. Es necesario acostarse boca arriba con el rodillo debajo del cuello. Deja que tu cabeza descanse sobre el rodillo para que sienta una presión suave en el cuello. Puedes girar suavemente la cabeza de un lado o hacia un lado y hacia abajo (apuntando la boca hacia el esternón). Mantén esta posición durante un máximo de 60 segundos.

Foam Roller Cuello

Técnica para relajar tu núcleo

Al utilizar un rodillo de espuma, obligarás a tu núcleo a trabajar más para equilibrar tu cuerpo en una superficie inestable y relajar de esta manera todos los músculos de la espalda.

Prueba este ejercicio recostándote sobre el rodillo, con los dos pies en el suelo y rodillas dobladas (el foam roller debe de estar alineado con la columna para que funcione bien). Junta las manos detrás de la cabeza, con los codos hacia afuera. Levanta la cabeza y los hombros como si estuvieras haciendo un abdominal. Intenta alzar suavemente el pie derecho del suelo. Vuelve a bajar y cambia al pie izquierdo. Alterna las piernas cada vez hasta realizar un total de 10 repeticiones.

Consejo: Trata de mantener los músculos del suelo pélvico contraídos todo el tiempo.

Foam Roller para relajar el núcleo del cuerpo

¿Cómo usar el Foam Roller?

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